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martes, 26 de noviembre de 2013

Soledad

Le llamaban Soledad,
por ser hija de Melancolía.
De las flores y el rocío, nació.
Su cabello moreno y sus ojos marrones
mostraban la gran luz de su alma.

En las madrugadas de verano,
le gustaba escuchar tangos argentinos
e imaginaba a los bailarines
por las calles de  Buenos Aires.

La pluma de su mano
escribía sus melodías,
canciones de amores y otros trapos,
que la hacían poetisa.

Nada le afectaba,
era libre como el aire.
En estos días de  sol,
me acuerdo de su sonrisa de vida.

Me vuelve a la memoria
sus impulsos de rebeldía.
Nadie sabe adonde fue,
ni qué hizo.

Algunos dicen que la ven vagar
por las avenidas de Buenos Aires
bailando los tangos de Carlos Gardel.



lunes, 25 de noviembre de 2013

Con mi corazón estas

Hace apenas tres semanas que perdí a una de las personas más importantes de mi vida. Mi estado de ánimo varía mucho... Me muestro alegre, pero en realidad cuando estoy sola y me pongo a pensar, me vienen recuerdos que me hacen llorar. Y sé que tengo que llorar y sé que tengo que superar esto pero nadie nos enseña a decir "Adios" para siempre. Nadie es capaz de decirnos la fórmula para no llorar ante la partida de los que queremos.
Hace apenas 20 días que no veo a esa persona pero lo más curioso es que siento que no se ha ido. Ella me dejó una parte muy importante de su corazón y, por eso sé con total seguridad que esta conmigo. Allá donde vaya, ira conmigo. Porque al fin y al cabo ella dejo todo su ser en mi.
Y dice Gabi que: "La muerte no llega con la vejez, sino con el olvido". ¡Y buena razón lleva!


miércoles, 7 de noviembre de 2012

Huele a libertad...


Los rayos rozan mi piel
y sus tonos dorados se impregnan en ella.
Mis dedos acarician con dulzura
el agua salada del mar que se acerca brava a mi.
Mi mirada dirigida hacia el horizonte
observa la unión del océano  y el cielo.  
Siento que estoy en otro mundo.
Un lugar lejos de injusticias y tristezas,
donde puedo gritar de rabia
y mis gritos se ahogarían en la mar.
Mis pensamientos siguen el ritmo de las olas,
las cuales chocan unas con otras fundiéndose en una sola.
Respiro.
Me gusta el aroma que hay.
Es dulce y suave, pero tiene cierto toque de fuerza.
Sonrió.
Por fin, huele a libertad. 



sábado, 3 de diciembre de 2011

Ensayo sobre la vida...

En la mayoría de las conversaciones e incluso en los medios de comunicación la palabra clave es MUERTE. Hoy han muerto una familia debido a un incendio, ayer se murió Tomás o cuando me muera quiero que…. ¿Por qué siempre tenemos que hablar de la muerte?
Es verdad que todos vamos a morir. La muerte es nuestra compañera desde que nacemos. Al ser un ser racional debemos saberlo, es nuestra condena. Otros animales tienen, a lo mejor, la gran suerte de no conocer su destino. Pero eso también hace que su vida lleve un recorrido rutinario y solo se piense en la supervivencia. En cambio, los humanos tenemos la obligación de hacer nuestra corta vida más feliz.
El tema de la muerte es un tanto peliagudo. Hay personas que les gusta la muerte como los góticos, y a otras les aterra el pensar que nunca más van a vivir. Yo puedo decir que soy ese tipo de personas que se aterran al oír la palabra. Incluso cuando comienza una conversación sobre ello, me entra pánico el saber que moriré y que jamás podré volver a disfrutar de la vida, a reír, a soñar, a llorar… Se puede decir que me aterra no volver a sentir.
Los humanos podemos elegir vivir como animales salvajes o vivir al límite.  Esta elección también depende de nuestra libertad, nuestra forma de ver la vida. Porque, ¿es bella la vida o se transforma en bella al vivirla? Nuestras decisiones, nuestra libertad hace que sea de una forma u otra.
El filósofo J. P Sartre dijo: “El hombre está condenado a ser libre”. Vale, estoy de acuerdo con él. La libertad es nuestra condena, pero sin ella, ¿a dónde vamos? La respuesta: A ninguna parte. No apreciaríamos lo que tenemos y lo que hemos perdido al elegir.  Porque ella hace que adoptemos una forma de ser, una “esencia” que nos hace únicos.
La muerte es otra excusa para decir que la vida no vale la pena. Es una idea un tanto ridícula. ¿Es que morir nos hace sentir inferiores? ¿Nos debe frenar a seguir adelante? Yo creo que no. Jamás experimentamos la muerte, no hay nadie que nos diga cómo es, adónde vamos, qué ocurre. Nadie vuelve de ella para contárnoslo. Creo que no habría cosa más bonita que despedirte con una sonrisa, satisfecha de lo que has experimentado y sobretodo feliz, muy feliz. Porque la vida está hecha para vivir. Y vivir es sentir. Una mirada de complicidad, un sonrisa de tu hijo, un te quiero de la persona que quieres, una charla con tus amigos, un viaje, todos los momentos por muy pequeños que sean son especiales. ¿Y por qué son especiales? Porque cuando cierras los ojos para tu sueño eterno te das cuenta que esas pequeñas cosas son lo que han hecho especial tu existencia y que la muerte comparada con todo ello no es nada. 
Me aterra la muerte y lo admito. Pero todas esas cosas hacen que veas la vida con otros ojos. Que no veamos como finalidad morir.
Como dice una canción: “Vivir a pleno, vivir sin miedo”. Eso es lo que hace la vida  más interesante, porque al fin y al cabo somos seres mortales, y la muerte no seria muerte si la vida no fuera su compañera.

viernes, 2 de diciembre de 2011

Noa echa un vistazo a su pasado...

El jardín era amplio y lleno de flores. Tenía en el centro un paraíso, del cual salían esas flores que perfumaban con su olor toda la casa, y justo dejado había un banco de madera. Las paredes, que aislaban el jardín del exterior, estaban cubiertas de hiedra verde. Y al fondo una fuente que llevaba siempre agua de la sierra.
Noa se sentó en el banco y comenzó a leer. La mañana se paso rápidamente- Hoja tras hoja iba pasando. Cuando su madre la llamó para comer, tan solo le faltaba un capitulo para terminar. Cuando estaba en aquel lugar parecía que el mundo se hubiera detenido.

En la comida, Noa contó a sus padres todo lo que estaba haciendo en la ciudad y sobre su vida. Ambos padres escuchaban sonrientes y recordaban años atrás cuando su pequeña les hablaba de sus inquietudes y sueños. Y es que Noa no fue una adolescente normal, ella era especial. No escondía sus pensamientos y se revelaba contra todo lo que era injusto. Sus objetivos eran salir de aquel pueblo que la refrenaba y conocer el mundo. Los demás jóvenes del pueblo no compartían las mismas ideas que ella. Ellos solo pensaban en la fiesta y el alcohol.

Volviendo a la conversación, la familia disfruto de una velada maravillosa. Hacía mucho tiempo que no pasaba. Antes de marcharse a vivir fuera, Noa había tenido unos percances con su padre. El quería que trabajara en el campo con él, pero ella discutió con su padre y estuvieron enfadados durante meses. Su madre intentaba reconciliarlos pero todo lo que hacía quedaba en vano. Así fue como un día, Noa se marchó sin decir nada y cuando tenia que volver le costaba mucho. Pero esta vez era diferente, su relación con su padre era distinta ambos se sonreían mutuamente, se habían perdonado.
Al terminar de recoger la mesa, Noa se marchó a pasear por su antiguo pueblo.

Nadie la conocía, había cambiado mucho. Fue por la plaza y vio a una antigua compañera del colegio. Estaba transformada. Ahora estaba atareada con sus hijos y su marido, el cual le habían contado que era drogadicto. Estaba sola y ya no era la joven guapa que había sido antes. Noa se acordaba de lo mucho que le había hecho daño en una época ya pasada, aun así no le deseaba aquel sufrimiento. Había  sido una persona sin sueños y metas y todo eso le había pasado factura. Era hora de regresar a casa.  

En esos momentos de su vida, Noa empezaba a apreciar a su pueblo. Empezaba a darse cuenta de que aquel “agujero negro” del que tanto había hablado en su adolescencia, aquel que impedía sacar su rebeldía, ya no era más un obstáculo.

Estaba en la etapa en el que cada cosa tenía su encanto, y eso era lo que quería reflejar en sus fotografías. Todo era mágico ante sus ojos pero hoy en día, la curiosidad de ver las cosas con otros ojos iba desapareciendo poco a poco. Noa lo podía ver todos los días en su trabajo, fotografiar esqueletos femeninos que tan solo reflejaban “Como ir a la moda”. Era algo asqueroso para ella…

En todo esto pensó de camino a su casa. Sabía que pronto debía marcharse y se quedó contemplando su humilde hogar. En ella habían vivido gran parte de su familia, generaciones y generaciones habían pasado por ella. Noa percibía algo especial en la casa. De niña cuando jugaba a ser princesa no había palacio más poderoso y mágico que su casa. Sabía que su casa era muy especial y en efecto Noa no se equivocaba.

domingo, 28 de noviembre de 2010

Nuestro tesoro....

Imagina que existe un banco que te deposita cada mañana $86.400.00 M.N., pero no te permite que dejes un saldo, un remanente de ese dinero, de un día para otro.
Cada tarde, el banco retira todo lo que no pudiste gastar durante ese día. ¿Qué harías?

Por supuesto, gastarías hasta el último centavo. Cada uno de nosotros tiene ese banco. Se llama TIEMPO.
Cada mañana te acredita 86,400 segundos, y cada noche se pierde el saldo de tiempo que no empleaste, o invertiste para un buen fin.
No se abona a un balance. Tampoco te puedes sobregirar.
Cada día se abre una nueva cuenta para ti. Cada noche se quema el remanente del día. Si decides no utilizar los depósitos del día, la pérdida es tuya. No hay marcha atrás y no hay retiros para el día siguiente.
Debes vivir con los depósitos del día. Inviértelos al máximo en salud, felicidad y éxito.
El reloj sigue su marcha.....Sácale provecho al hoy. Al presente.

Si quieres saber el valor de un año, pregúntenselo al estudiante que reprobó.
Si quieres darte cuenta del valor de un mes, platica con una mamá que dio a luz un bebé prematuro.
Si quieres valorar una semana, coméntalo con el editor de revista semanal.
Si quieres saber el valor de una hora, pregúntales a los enamorados que esperan encontrarse.
Si quieres valorar un minuto, platica con alguien que perdió el avión.
Si quieres darte cuenta del valor de un segundo, coméntalo con la persona que acaba de evitar un accidente.
Y si quieres saber el valor de una milésima de segundo, pregúntale al ganador de la medalla de plata en los Juegos Olímpicos.

El tiempo no espera para ninguno. Atesora cada momento que tengas.

viernes, 26 de noviembre de 2010

Te perdi....

Te fuiste como la lluvía y te echo de menos. Porque nunca te tuve y sin embargo te quiero...
Porque tu sabes lo que me pasa y porque aunque no estes eres mi angel de la guarda....
Abuelo, abuelo, abuelo..... Jamás supe lo que es tener un abuelo, pero si se lo que es tener una angel de la guarda como tu mi cielo....

lunes, 8 de noviembre de 2010

Despues de todo...

Cuando piensas que una persona siempre va a estar ahi pero no... Está esperando que te gires para darte una puñalada por la espalda...
Pero mi coranzón es de piedra y ya no sufre....
Debo dartes las gracias por ello, gracias por hacerme sufrir, gracias por dejarme sin lagrimas....
Después de todo te debo todo por por tu engaño SOY FELIZ!

jueves, 28 de octubre de 2010

 Simplemente quiero sobresaltar una palabra PAZ. Debemos luchar por ella. Debemos ir por más. La necesitamos....
                                                                     Salvar la PAZ!

Para sentir
Hay que vivir
Hay que soltar
Hay que partir
Hay que volver a empezar
Y amar así
Y si te vas
Si te perdés
Si te buscas
Si te encontrás  Letra de Salvar la paz - Casi Angeles - Sitio de letras.com
Mira que ya todo está en vos
Salvar tú llave
Tu corazón...

  

viernes, 22 de octubre de 2010

El sabio no dice todo lo que piensa, pero siempre piensa todo lo que dice.
                                                                                    Aristoteles

jueves, 21 de octubre de 2010

Aquella mirada...

Solo fue una mirada pero de esa mirada caí profundamente en el pozo de la felicidad. Solo fue un segundo, un simple segundo, en el que nuestras miradas se cruzaron.
Jamás senti algo igual en mi interior, fue indescriptible...
Los dos sonreimos, y fue ahí cuando nuestros ojos se cruzaron y tu sonreistes más aún. Ambos bajamos la mirada tímidos...
Jamás te volví a ver y creo que jamás nos volveremos a ver pero esa mirada siempre me pondrá la piel de gallina, con tan solo un vago recuerdo...